El expresidente peruano Alejandro Toledo, recibió sobornos de Odebrecht

Alejandro Toledo,  presidente peruano entre 2001 y 2006,  recibió  20 millones de dólares en sobornos de la constructora brasileña Odebrecht. El Ministerio Público llegó a esta conclusión luego de analizar la declaración de un colaborador  y contrastarla con registros bancarios de Panamá, Costa Rica y Estados Unidos. Los pagos comenzaron a fines del Gobierno de Toledo y ocurrieron hasta mediados del año  2008, cuando Alan García ya había asumido el mandato.

Con el soborno, Odebrecht se aseguró  de la licitación de la Carretera Interoceánica Sur, que une Perú con Brasil.

Esta obra estuvo en la mira desde su adjudicación. Para aprobar los sobreprecios debieron firmarse 22 adendas al contrato original. El presupuesto inicial fue de 800 millones de dólares pero terminó costando cerca de 2,000. Fue además, una de  las dos obras elaboradas en Perú que Odebrecht mencionó en su acuerdo de delación premiada con la justicia estadounidense. En ella se menciona que uno de sus ejecutivos contactó a un funcionario gubernamental para que lo ayudara en la licitación.

En los tres años siguientes Odebrecht realizó pagos de 20 millones a las compañías señaladas por este mismo intermediario.

El equipo de investigación a cargo del caso Lava Jato ha conseguido rastrear 11 de los 20 millones de dólares recibidos por Toledo. Antes de tener el dinero en su poder, el efectivo pasó por cuentas en el Citibank y el Barclays Bank PLC de Londres, propiedad del empresario Joseff Maiman, amigo cercano del expresidente. Los fiscales intentaron contactarlo en Israel, pero confirmaron que sufre graves problemas de salud.

Maiman  ha sido  investigado por lavado de activos desde abril de 2016. En el que fue acusado de transferir más de nueve millones de dólares a Eva Fernenbug,  suegra de Toledo, a través de la empresa Ecoteva.

El expresidente terminó disponiendo este dinero en la compra de su casa en Casuarinas y de dos oficinas en Monterrico.  Sus versiones sobre el tema cambiaron varias veces, llegando a declarar que los fondos provenían de pagos recibidos por Fernenbug, por ser sobreviviente del holocausto nazi.

Todo indica que con estas revelaciones, el Ministerio Público ha cerrado el círculo del llamado caso Ecoteva.

Luego de que la fiscalía certificara la información,  solicitó el allanamiento de la vivienda de Toledo (la misma que compró con el dinero transferido por Maiman). La madrugada del viernes 3 de febrero de 2017, la Policía ingresó al inmueble, para recopilar documentación que permita profundizar las investigaciones.

Se espera que el fiscal Hamilton Castro, jefe del equipo para el caso Lava Jato, solicite en las próximas horas una orden de captura y prisión preventiva contra Toledo, quien se encuentra en París, acompañado de su esposa, Eliane Karp.

Sin embargo, las acusaciones fueron rechazadas por el expresidente Toledo. “Yo no tengo nada (…) Busquen mis cuentas, por favor”, dijo el exmandatario,  en  una entrevista telefónica con el diario peruano El Comercio.

Alejandro Toledo llegó al poder luego de la caída del gobierno de Alberto Fujimori. La cual,  se produjo cuando quedó al descubierto la corrupción del sistema fujimorista, respaldada en numerosos vídeos, donde se observaba a Vladimiro Montesinos,  asesor presidencial, entregando pilas de billetes para sobornar a jueces, políticos, militares y empresarios.

Fuentes: El País, El Comercio de Lima, La República.p, Noticias Caracol, foto de EFE